lunes, 2 de marzo de 2026

Imágenes y reflexiones del lunes 2/3/2026


Aquí vengo a honrar al lunes 2 de marzo de 2026 a través de este espacio: mi blog personal…
Les presento una imagen que extraje con mi cámara en la tarde agradable del 16 de febrero de 2007, ¡diecinueve calendarios atrás, es increíble!... Podemos observar a un puñado de queridas amigas en la celebración de una flamante “vuelta al sol” de la entrañable —y simpática— colega docente Ivana Ciamberlini, en su hogar de la calle Entre Ríos. 
Viéndolas aquí, a través de la distancia temporal, extraigo una humilde conclusión: la amistad que resiste el paso de los años no envejece puesto que se vuelve raíz, sostén y memoria compartida; ¿con ellas?, sin temor a equivocarme presiento que ¡seguro es así! Nobles saluditos, estimadas damas a quien tanto aprecio. Y agradecido por haberme hecho partícipe de aquel fantástico “flash del destino”.
¡Que todos ustedes tengan una jornada maravillosa!...

NOTAS DE LA FECHA
Es el Día Mundial del Bienestar Mental de los Adolescentes, el Día Mundial Sin Teléfono Celular y el Día Internacional del Rescate del Gato. Es el Día Nacional de Marruecos.
En una fecha como ésta cumplen años John Irving (84), escritor estadounidense; Rolando Hanglin (80), conductor de radio argentino; Antonio Vodanovic (77), animador de televisión chileno; Juan Simón (66), exfutbolista argentino; Julia Calvo (65), actriz argentina; Jon Bon Jovi (John Francis Bongiovi Jr., 64), cantante y actor estadounidense; Daniel Craig (58), actor británico; Mauricio Pochettino (54), exfutbolista y entrenador argentino; Florencia de la V (51), actriz, comediante y vedette argentina; Melina Petriella (50), actriz argentina; Chris Martin (49, imagen adjunta), cantante británico de la banda Coldplay; Rebel Wilson (46), actriz estadounidense; Lisandro López (43), exfutbolista argentino; Luis Advíncula (36), futbolista peruano; Becky G (Rebbeca Marie Gómez, 29), cantante estadounidense; Iñaki Peña (27), futbolista español, y Paula Partido (21), futbolista española.
Además, el 2 de marzo de 1657, en la actual ciudad de Tokio, capital de Japón, se produjo el Gran Incendio de Meireki, también conocido como el Furisode, que destruyó la entonces capital japonesa de Edo, con la pérdida de unas diez mil almas. En 1950 vino al mundo Karen Carpenter, cantante y baterista estadounidense, del dúo The Carpenters, fenecida muy joven en 1983. En 1966 nacía Sergio Gendler, reconocido periodista deportivo argentino quien falleciera el 13 de junio de 2019 tras una dilatada enfermedad. En 1995 se fundaba la compañía Yahoo. En 2005, en Saqqara (Egipto), un equipo de arqueólogos australianos descubría una momia del 600 a. C. en un sorprendente estado de conservación. En 2019 fallecía Franco Macri, controvertido empresario y ejecutivo italiano residente en nuestro país, nacido en 1930. Y en 2023, a los 56 años, dejaba de existir María Onetto, rememorada actriz y psicóloga argentina (viene a mi memoria su impecable actuación en “Relatos salvajes” como madre del adolescente que chocó y mató)
Santoral Católico: santa Inés de Prada, san Lucio y san Lucas Casali de Nicosia. Restan 304 días para concluir el año.

CUMPLEAÑEROS AMIGOS
Este lunes 2 cumplen años los siguientes amigos, presentes en las redes sociales y en la vida cotidiana:
  • Naiara Acuña
  • Natalia “Nati la Profe” Fontana
  • Jeremías Sánchez
  • Mercedes “Mechi” Bertolino (imagen adjunta)
  • Fernando Boglione
  • Natalia “Nati” Reale
  • Federico “el Quiropráctico” Pfening
  • Paula Calderón
  • Agustín Galliano
  • María “Mari Cell” Cavigliasso
  • Claudio Arias 
  • Yanina Deheza
  • Matías Sebastián Mainardi
  • Facundo Dóminaz
  • Roberto Ugnia
¡Que lo disfruten en compañía de sus seres queridos!

EL BRINDIS DIARIO
El brindis de hoy es por aquellos —amigos, compañeros de trabajo u ocasionales seres que se cruzan en nuestras sendas— que, de la nada, nos regalan una sonrisa en medio de tantas situaciones desafortunadas; son tan necesarios como el aire que respiramos. ¡Chinchín!

INICIO ESCOLAR “DESDE OTRA PERSPECTIVA”
Este lunes comienza el ciclo lectivo 2026 en buena parte del país. En Argentina, y particularmente en Córdoba, las aulas volverán a abrir sus puertas en un contexto singular: una medida de fuerza convocada a nivel nacional, a la que adhiere la Unión de Educadores de la Provincia de Córdoba. Observo hoy la escena desde un lugar nuevo para mí: el de docente jubilado. 
ras cuatro décadas marcadas por el sonido del timbre escolar, este será mi primer inicio de clases sin el vértigo de aprestarse para ser parte del Taller de Construcciones del IPETYM 256 de Leones. Confieso que la sensación es por demás peculiar; algo así como mirar el patio desde la vereda de enfrente. El comienzo de un año escolar siempre encierra esperanza.
Más allá de los conflictos —legítimos, debatibles, necesarios— que forman parte de la vida democrática y sindical, la educación sigue siendo el territorio donde se juega el porvenir. Las medidas de fuerza son expresión de reclamos que no pueden ni deben soslayarse; detrás de ellas hay docentes que también son padres, madres, trabajadores que buscan condiciones dignas para enseñar. Y enseñar con dignidad, más que un privilegio, es un derecho de quienes educan y, sobre todo, de quienes aprenden.
Pienso en los niños que estrenan mochila, en los adolescentes que regresan a las aulas con la mezcla habitual de entusiasmo y desgano, en las familias que reorganizan horarios y rutinas. A todos ellos quiero decirles, desde mi humilde lugar, que la escuela sigue siendo un espacio invaluable. Allí se transmiten contenidos y, a su vez, se aprende a convivir, a disentir, a descubrir talentos, a sobreponerse a las frustraciones y a celebrar los logros compartidos. A mis colegas en actividad, mi respeto y mi abrazo sincero. Sé del esfuerzo silencioso, de las horas invisibles de preparación, de la entrega que no figura en ninguna planilla.
Ojalá este 2026 depare acuerdos, diálogo fecundo y reconocimiento social hacia una tarea que sostiene los cimientos de la República. ¡Ojalá!, el pronóstico no es halagüeño... Y a ustedes, pequeños y jóvenes estudiantes, les doy la bienvenida con el corazón agradecido de quien ha vivido su vida entre pizarrones y herramientas. Que este año los encuentre curiosos, perseverantes y solidarios. Que aprendan mucho, sí, ¡pero crezcan como personas! Que sepan que cada día de clase es una oportunidad irrepetible para construir su propio destino.
La educación, aun en medio de tensiones, continúa siendo la sublime apuesta al futuro. Yo la sigo mirando con fe pues, aunque hoy ya no cruce el umbral del aula como docente en funciones, una parte de mí permanecerá siempre allí, confiando en que cada nuevo ciclo lectivo es, en esencia, una renovada promesa de esperanza…

NUESTRA PAZ TERMINA “ALLÁ” Y EMPIEZA “ACÁ”
Confieso que, en estos días, me descubro leyendo las noticias con una inquietud distinta. El mundo parece tensarse como una cuerda demasiado estirada. Los discursos se endurecen, los gestos diplomáticos se enfrían y las amenazas —explícitas o veladas— vuelven a ocupar titulares. Pienso en los movimientos de potencias como Estados Unidos, en las decisiones del gobierno de Israel, en las reacciones de Irán… y, en medio de esa trama geopolítica compleja, estamos nosotros: la gente común. Ahora, me pregunto con honestidad: ¿es solo mi psicología la que magnifica el temor? ¿O realmente habitamos un tiempo de alta fragilidad internacional?
La historia demuestra que las grandes tensiones se incuban en discursos de intolerancia, en desconfianzas acumuladas, en intereses estratégicos que se cruzan. Asimismo demuestra que, aun en los momentos más críticos, existen mecanismos diplomáticos, equilibrios de poder y racionalidades que intentan evitar el abismo.
No todo impulso deriva en catástrofe, aunque el ruido mediático nos haga sentir lo contrario. Sin embargo, sería ingenuo negar que vivimos una etapa delicada. Los conflictos regionales ya no son meramente regionales: quiérase o no, el mundo está interconectado en lo económico, en lo tecnológico y en lo informativo. Una decisión tomada a miles de kilómetros repercute en mercados, precios, estabilidad política o clima social en cualquier otro punto del planeta.
La globalización nos ha acercado, pero nos ha vuelto más vulnerables a lo que antes parecía lejano.
Lo que más me inquieta no es solo la posibilidad de un enfrentamiento armado —que siempre sería devastador— sino la normalización del lenguaje agresivo. Cuando la retórica se radicaliza, cuando el adversario es presentado como enemigo absoluto, el margen para la negociación se estrecha. Y la humanidad ya ha aprendido, con dolor, a qué conduce ese camino. Pero junto al temor, intento cultivar una mirada serena. Los pueblos no son simples marionetas de “alocados del poder”, aunque así lo sintamos. Existen instituciones, organismos internacionales, sociedades civiles activas, periodistas, diplomáticos y ciudadanos que presionan para que prevalezca la prudencia.
El poder no es monolítico ni omnipotente; también está sujeto a límites, a equilibrios y a consecuencias. ¿Nos afectará? De un modo u otro, lamento suponer que sí. Todo conflicto global conlleva efectos directos o indirectos. ¿Cuál será la magnitud del impacto y cómo responderemos como sociedad? El miedo puede paralizar, aunque invita a informarnos mejor, a fortalecer la convivencia local, a no reproducir en nuestras comunidades la misma lógica de intolerancia que criticamos a escala mundial.
Quizá mi inquietud sea una imperceptible reacción humana ante señales reales de tensión. Tampoco quiero que el temor me robe la capacidad de pensar con claridad.
Entre la negación ingenua y el pánico desmedido existe un punto de equilibrio: la vigilancia consciente. Hoy más que nunca creo que, aunque no decidamos la política internacional, sí decidimos cómo nos relacionamos con quienes nos rodean. Si el mundo se crispa, nuestra responsabilidad es no añadir más crispación en el ámbito que sí controlamos.
La paz global puede parecer lejana, pero la cotidiana empieza en cada uno. Tal vez no tengamos “el plan” de las grandes potencias. Eso sí, tenemos el nuestro: sostener la cordura, defender el diálogo, resistir la tentación del odio y saber que, detrás de cada bandera, hay personas que igual temen, esperan y anhelan vivir en paz. Y eso, al menos para mí, ¡no es poca cosa!

SABIDURÍA POPULAR
“La diferencia entre un ciego y un fanático, es que el ciego sabe que no ve”. Texto cuyo origen es anónimo, aunque es por demás legítimo y muy efectivo.

POR EL BIENESTAR MENTAL DE LOS ADOLESCENTES
Cada 2 de marzo se conmemora el Día Mundial del Bienestar Mental de los Adolescentes, una fecha destinada a generar conciencia sobre las problemáticas de salud mental que atraviesan los jóvenes en esta etapa de la vida. La jornada busca, además, contribuir a la eliminación del estigma que aún rodea a estos trastornos y promover entornos de comprensión, acompañamiento y apoyo.
Entre las afecciones más frecuentes en la adolescencia se encuentran los trastornos de ansiedad, las alteraciones del estado de ánimo, el déficit de atención y otros desórdenes conductuales. También se registran trastornos de la conducta alimentaria —como la anorexia y la bulimia—, depresión, psicosis y conductas de riesgo tales como el consumo de sustancias, prácticas sexuales riesgosas o comportamientos autolesivos, como cortarse o quemarse la piel.
El suicidio, lamentablemente, constituye una de las expresiones más graves de este escenario y demanda especial atención. En este contexto, resulta fundamental diseñar e implementar políticas y estrategias específicas de acompañamiento psicológico orientadas a los adolescentes.
La incorporación de recursos adecuados y programas de aprendizaje socioemocional puede favorecer su desarrollo integral, fortalecer su bienestar mental y generar un impacto positivo y duradero en sus vidas.

DE MI AMIGO “EL FLACO POLÍTICO”
Mientras exista quién pague por ocultar la verdad, el periodismo nos venderá cualquier estupidez…

SIN CELULAR HOY: ¿SERÁ POSIBLE?
¿Suena o enviaron un mensaje?: resista a la tentación de responder u ojearlo… El Día Mundial Sin Teléfono Celular se celebra cada 2 de marzo y propone un gesto tan simple como desafiante: apartar el móvil durante 24 horas. La iniciativa invita a reflexionar sobre el uso —y muchas veces el abuso— de estos dispositivos que se han vuelto casi una extensión de nuestra mano. El teléfono celular nos conecta, informa, organiza y entretiene; pero conlleva el embrujo de aislarnos, dispersarnos y robarnos presencia en los encuentros reales.
Más que una condena a la tecnología, esta jornada plantea una pausa consciente basada en una serie de interrogantes que aquí le propongo para que usted se responda en el silencio de su almohada: ¿Cuántas veces miramos la pantalla en lugar de sostener una conversación? ¿Cuánto tiempo dedicamos al desplazamiento infinito en redes sociales sin advertirlo? El Día Mundial Sin Teléfono Celular funciona como un espejo que nos devuelve estas preguntas.
Desconectarse por unas horas puede ser una experiencia reveladora: redescubrir el silencio, la lectura pausada, el diálogo sin interrupciones, la contemplación sin notificaciones. Recuperemos el equilibrio. ¡Y entendamos que la tecnología debe estar a nuestro servicio, y no nosotros al suyo!



DE PASEO POR LA CIUDAD
¿Punto geográfico de la captura de la siguiente postal ciudadana?: la calle Teodolinda, entre Atilio y Leonardo. Enfoqué la lente hacia el sur e hice clic. Una mañana de estas sobre mi bendito Leones. ¡Saludos a la dilecta barriada del lugar!, en especial a Ernesto Serassio, quien “de reojo” observaba y sospechaba —en cierto sentido— que iría a figurar en la presente; ¿ya lo vio?...

¡APLAUSOS POR LOS RESCATISTAS DE MININOS!...
Cada 2 de marzo se recuerda el Día Internacional del Rescate del Gato, una fecha que no nació de los grandes organismos ni de ceremonias oficiales, sino del corazón solidario de quienes alguna vez se inclinaron para alzar del suelo a un felino abandonado. Rescatar a un felino es definido, por algunos, como un gesto romántico o una moda pasajera, craso error: ¡es un compromiso silencioso!... Rescatar es abrir la puerta del hogar —y del alma— a un ser que ha conocido el frío, el hambre o la indiferencia. Es comprender que se trata de ofrecer cuidado, tiempo y respeto a una mascota, de lindura proverbial. En nuestras calles, el abandono todavía duele. Y duele más cuando normalizamos esa escena cotidiana de animales que deambulan sin rumbo. Por eso esta jornada nos invita a reflexionar: adoptar es un acto de responsabilidad; rescatar, un acto de conciencia.
Quizás no todos seremos rescatistas —mi gato “naranjoso”, ese que se me trepa encima del teclado y cambia la configuración de la computadora “cada dos por tres”, ha sido traído de la avenida circunvalación, carente de dueños— mas sí podemos evitar la compra irresponsable, promover la esterilización y fomentar la adopción.
Un gato rescatado transforma nuestro hogar y para bien, al menos en mi caso. En esos primeros intercambios de miradas desconfiadas que poco a poco se vuelven serenas, aprenderemos que la compasión es una de las formas más nobles de la humanidad...

¡INCLUYA SU IMAGEN EN ESTE BLOG!
Vuelvo a publicar esta cordial invitación a mis amigos lectores para que aporten postales del ayer aquí, en mi blog personal. Para tal fin, pueden contactarse al Whatsapp 3472 540421... ¡Muchas gracias por su atención!

NO SE INFLE, NI SE DESINFLE
Si el éxito golpeara su puerta, ¡no permita que el aplauso lo eleve por encima de nadie! Y si el resultado no es el esperado, ¡no se condene como si fuera inferior al resto, por favor! Evite medirse con la vara ajena: no es ni superior ni insuficiente, es simplemente usted. Que los halagos no hinchen su pecho ni las censuras roben su paz.
Ni la adulación debe marearlo ni la crítica abatirlo; ambas son pasajeras y, en definitiva, relativas. Digo, ¿no?...

TENGÁMOSLO MUY EN CUENTA
Ármese de paciencia a la hora de tener que transitar los domingos, o feriados, por las tardecitas en algunas calles de la ciudad, en especial las céntricas. Los habituales paseos de automovilistas se convierten en involuntarios escollos para quienes, por algún motivo, poseen alguna prisa, probablemente justificada. ¡Nunca hay que ir a más de 40 km/h!, es verdad, ¡pero tampoco es viable marchar “a 2 km/h”! Cosas que suceden “desde siempre” aquí y en otras localidades y pequeñas ciudades pampeanas; costumbres presentes en la idiosincrasia popular y difícilmente sean extirpadas por usted o por mí.

PARA CONCLUIR, UNA FRASE CÉLEBRE
“No hay camino para la paz, la paz es el camino”. De Mahatma Gandhi. ¿Les gustó? ¡Hasta el próximo encuentro! Muchas gracias por haber llegado hasta aquí con su lectura y atención.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario